Viernes en caravana, viajábamos eufóricos, no por las cuadras y curvas sino en línea recta por atajos inconscientes, lo hacíamos de memoria, como olvidarlo si ya era una bendita ceremonia.
Camisa, corbata y zapatillas, la tenida de los viernes que escondíamos en nuestras mochilas. Llegábamos a nuestro paradero, nuestro por arbitrariedad, descansábamos del viaje y esperábamos al mundo que faltaba, carmelianas, auxiliadoras y particulares; punkis, skaters y traficantes amigos del sector, mientras tanto los designados iban tras el pisco y la cola, se designaba por apariencia, por fecha de nacimiento o por facha, alguien confiable que logre persuadir a las cajeras.
4:45 avisa el sol y a la distancia una larguisima fila de niñas se extendía por el parque como laboriosas hormigas en dirección al metro. Son todas putas y fáciles decían con propiedad los conquistadores, son todas lesbianas criticaban los resentidos, son feas murmuraban los perdedores; igual les ira mejor que a nosotros en la PSU remataba el mas serio y racional del grupo, al escuchar siempre eso, nuestro ego se iba sentidamente al suelo ya que era verdad, siempre fue verdad pero que importaba era viernes y había que celebrarlo. La gente comenzaba a llegar, numerosos grupos de estudiantes teñían de azul los pastos de Bustamante, el alcohol no faltaba, mucho menos la droga, cigarros, alegría, juventud, vitalidad y amor.
Como tribus con sus propios lenguajes nos comunicábamos a distancia o si queríamos asegurarnos del triunfo, mandábamos a los mayores exponentes a socializar con las féminas. Esta labor se la encargábamos a los mas pintosos, conquistadores persuasivos, atractivos y con buen bla bla. Disculpen mi modestia pero casi siempre participe en estas andanzas, armado de valor, de sensualidad y confianza de adolescente marchábamos como gladiadores rumbo al objetivo previamente escogido acompañados de nuestra ofrenda que siempre consistía en una botella de bebida con malicia, cigarros, algunos copetes conseguidos por ahí y un piloto ¿por qué no?
Luego de unas cuantas invitaciones, los nómadas pingüinos marchaban al sitio de las damiselas y nos establecíamos ahí luego de los saludos protocolares y educados (para no causar mala impresión). Mientras fumábamos y bebíamos comenzaban las preguntas. Cómo olvidarlas? : ¿Como se llaman?; ¿de que colegio son?; ¿en que curso van?; ¿conocen a la… (nombre inventado)?.. una que es..(descripción inventada), que va en 4º y tiene un bolso..(color inventado) .. ¿no la cachan?..aah.
Largas conversaciones se originaba ahí mientras el copete iba bajando, nosotros nos embriagábamos y las hormonas nos recordaban el tipo de animal que éramos llegaba la hora de actuar.. amigo no me wei pero yo la vi primero. Como un ovejero apartaba a la hembra mas reproductora del grupo y la cortejaba, piropos y juegos, nunca nadie se resistió al juego que planteé, casi con maestría me acercaba y con sensualidad besaba los tiernos labios de mi mina, porque eso eran, nuestras minas aunque sea por una tarde.
Al final, ebrio y con el sol muriendo, te echabai a dormir con tu mina recostada en tu pecho para pasar la mona. Al despertar se ven los restos de la tarde recreativa: el weon que vomitó, el weon que se durmió mortalmente, los que se enamoraron y los que se fueron.
Después aconpañai a tu mina al paradero, la hechai, mail, un beso y hasta la próxima. Caminai desprotegido y vulnerable por las calles y vuelves al grupo pasai lista, todo en orden, comentai tus momentos con ella como un Don Juan y luego caminamos juntos nuevamente.
La tarde muere y nace la noche, en mi estado lo noto porque las luces de los faroles se han prendido, eso me avisa que ya es tarde y hace 4 horas me esperaban en casa.
El lunes hai prueba dice el mas racional, cállate mierda dicen los demás .
Así somos, así fuimos.
Memorias.


Pablowsky dijo:
Agosto 30, 2007 a 2:28 am
Weeena… Me siento bkn por haber sido citado en tu blog…
Sólo a los weones muy muy PRO los citan… Ahora me siento como Walter Benjamin, Marx o Nietzsche.
Naa… también participé de esas weás… Lo recuerdo como si hubiera sido en 3º y 4º medio.
Ojalá esos momentos volvieran, pero todos sabemos que necesitamos al profesor Braun (el de volver al futuro… ese era, no??).
Ya poh… Saludos.